¿CUÁNDO RECOMENDAR CONTROLES DE ACCESO?

Como profesional, sabes que tus recomendaciones siempre son más precisas cuando se tiene en cuenta todo el conjunto. Evalúas cuestiones como la calidad de la puerta, la distribución en la finca o el hogar y la funcionalidad de cada dispositivo de seguridad para recomendar la alternativa que mejor se adapte a cada cliente. Los controles de acceso son un sistema eléctrico más riguroso que el resto, ya que impide que una persona ingrese a un sitio sin una autorización previa  y comprobación de la identidad. Pero, ¿conoces a fondo sus ventajas? ¿Sabes cuáles son los sitios más indicados para instalar este mecanismo?

Lo mejor que puedes ofrecer a tus clientes: más tranquilidad

Quien instale un control de acceso puede sentirse tranquilo de que solo ingresará la persona autorizada a ese espacio. Podrá ingresar siempre y cuando se le dé un código, una tarjeta de proximidad, una llave electrónica, un mando a distancia o un usuario y contraseña (cuando se utiliza una aplicación en el móvil).

También hay controles de acceso de reconocimiento facial y con lectores biométricos (que solicitan una huella dactilar). Estos funcionan a través de un sistema eléctrico y un software que identifica al ingresante y registra su horario de ingreso y egreso.

Las ventajas están claras: este sistema permite llevar un control riguroso a través de un registro automatizado de los ingresantes, ya que guarda en su base de datos quién ingresó, en qué momento y por cuánto tiempo. Además, evita el uso de llaves físicas, previniendo su pérdida y el ingreso sin identificación previa.

¿Dónde es ideal instalar controles de acceso?

Los mejores sitios para instalar este tipo de sistema es en cualquier lugar donde el cliente considere que se necesita un refuerzo extra en seguridad. En líneas generales, son muy útiles para áreas donde se almacenan objetos de valor o información privada, como en tesorerías o áreas administrativas restringidas para algunos empleados, centros de salud, bancos y áreas industriales.

Sin embargo, también son una opción muy frecuente en los hoteles y apartamentos turísticos (de hecho, se utiliza mucho en los alquileres de Airbnb), ya que permite al arrendador controlar el horario de entrada y salida del arrendatario, sin tener que coordinar un encuentro para hacer la entrega de las llaves. Además, permite dar de baja un código de ingreso y gestionar uno nuevo, de modo que se evitan ingresos no autorizados por el dueño de la vivienda. De la manera más práctica: sin llaves que devolver, ni pérdidas ni olvidos.

El complemento ideal: OHMblue

Con el sólido cierre de la cerradura de última generación OHMblue, nunca habrá un acceso abierto: una vez la puerta entra en contacto con el marco, el sistema electromecánico se activa, bloqueando el conjunto con 12 milímetros de acero reforzado. Esto significa que, sin echar llave, la cerradura garantiza un bloqueo que equivale a más de la primera vuelta de llave en una cerradura convencional. Al permitir su uso sin llave y contar con una tecnología de cierre garantizado, no existe posibilidad de que el acceso permanezca abierto accidentalmente.

El valor que aporta OHMblue frente a un sistema de control de accesos es evidente, ya que garantiza seguridad ante intrusos y ante emergencias: desde el exterior, la cerradura exige una autorización de paso para desbloquear el sistema; desde el interior, permite abrir fácilmente, con un suave giro de la maneta. ¿Ya conoces todas las características técnicas de OHMblue? ¡Descubre sus calidades!

 

 

 

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